lunes, 22 de octubre de 2012

21 de octubre de 2012.

El semáforo se apaga. Una vida empieza. Una vida dedicada enteramente a la lucha por un sueño, a lograr lo más deseado desde que tuvo uso de razón. Fue necesario crecer mucho más rápido que el resto de los niños y, por supuesto, cambiar la bici que todos pedían por navidad por una moto. Dejar atrás los juegos infantiles y empezar a jugar con "niños grandes" alrededor de todo el mundo. Fue necesario aprender que perder era una posibilidad, pero que no lo sería rendirse. Superarse como premisa desde los 3 años, como objetivo desde que prácticamente dio gas por primera vez. Pasar días enteros entre aeropuertos, lejos de casa y de los suyos... Noches en vela, decepciones, caídas, dolor... Cansancio en esa lucha por un sueño que se había convertido en su vida. Pero él seguía teniendo presente una cosa: rendirse no era una opción. Dicen que todo trabajo tiene su resultado, que siempre acaba llegando la recompensa... Ayer, el pequeño Alessandro que abrió los ojos en Alemania el mágico día 6 de enero, el pequeño que dejó la bici para enfrentarse a una verdadera máquina y convertirla en su mayor aliada, el niño que creció más rápido que sus compañeros, el adolescente que recorrió el mundo sobre una 125 con quince años, el joven de la eterna sonrisa que logró en Brno '11 su primera victoria, el aperitivo para lo que venía a continuación, comprendió que todos tenían razón cuando le decían que lo bueno se hacía esperar. Ayer todo el trabajo y todo el sacrifico se vieron más que recompensados. Ayer su cara era la cara de un verdadero luchador, de una persona que no se da por vencida... Su cara era la imágen de una victoria más que merecida, de la felicidad y la satisfacción. 21 de octubre de 2012: una fecha que ha quedado grabada a fuego en él y en los que confiamos en que esto ocurriría desde que le vimos por primera vez encima de una moto. Una fecha que pasará a la historia, porque sí, ha hecho historia. Ese niño que soñaba con verse algún día como Max Biaggi o como su gran ídolo, Valentino Rossi, está dejando sus huellas en el motociclismo y de qué manera. Ese niño que miraba las estrellas imaginándose cómo sería cumplir sus sueños, llegar a lo más alto, hoy forma parte de ellas, hoy brilla más que nunca. [...] La bandera a cuadros ondea mientras cruzas la meta en primera posición, pero esta vez no es un sueño, esta vez es real.. ERES EL CAMPEÓN DEL MUNDO. Felicidades, mi héroe.

Un sueño de niño...

Que se convirtió en una forma de vida.

Y que se ha hecho realidad.

21 de octubre de 2012.

¡CAMPEÓN DEL MUNDO!