martes, 24 de julio de 2012

Un héroe

Escribir sobre la persona que más admiras puede parecer, "a priori", sencillo...pero creo que es una de las cosas más difíciles que se me pueden plantear.

El motociclismo me ha enseñado muchas cosas, pero si hay un miembro de esa familia que formamos que me ha enseñado ese ha sido Sandro Cortese. No recuerdo cuándo fue la primera vez que le vi sobre la moto a través de la tele, ni siquiera cuándo me fijé en él...lo que sé es que aquel día en el que llamó mi atención tomé la mejor decisión que he tomado en mi vida.

Desde entonces emprendí un camino que no iba a ser fácil, que tendría días en la gloria y días en los que dan ganas de bajar la persiana y dormir para que el tiempo pase más rápido...pero es el mejor camino que pude escoger. Cada día que pasa, cada paso que doy en ese camino, aprendo algo nuevo de él...me demuestra que sigue creciendo un poquito cada día, aunque siempre pienso que no puede ser más grande. Se ha convertido para mi en un verdadero ejemplo a seguir, un espejo en el que mirarme, un ejemplo de lucha, de coraje y de superación.

Me ha enseñado que con trabajo todo es posible, que todo esfuerzo se ve recompensado tarde o temprano y, lo más importante, me ha enseñado y demostrado que los sueños se cumplen, que se hacen realidad. Ha logrado que creer en mi misma sea una realidad y no solo un vago propósito y poco a poco se ha ido convirtiendo en lo que es hoy para mi, un verdadero héroe.

Sé que muchos no lo entenderían, pero en el motociclismo no hay términos medios, como ya dije, hay que vivir al límite, vivir las emociones y los sentimientos al límite y, la verdad, es que vivir así te llena de sensaciones preciosas. Él también me ha enseñado a vivir así y a arriesgarme, a creer en lo que yo quiero y no en lo que me imponen los demás y, ¿por qué no?, también a hacer "locuras".

Hace más de un mes decidí que tenía que convertir las palabras "para siempre" en una realidad..y así lo hice. Desde entonces él siempre me acompañará, pero no solo él, sino todo lo que me ha enseñado, para que nunca lo olvide, todo lo que he vivido, los recuerdos del olor a goma quemada, a gasolina, el ruido de una scooter pasando a mi lado y las secuencias de imágenes que aún guardo en mi memoria, gran parte de mi juventud.


Quizá esa locura haya sido lo más cuerdo que he hecho en mis 19 años de vida. Ahora sé que nunca olvidaré las lecciones que me ha dado y los buenos momentos que me ha hecho vivir..¡y los que quedan!

Tenerle como ídolo, como ejemplo, ha sido y es un regalo para mi, pero no un regalo de estos que acaban guardados en un armario, sino un regalo que hay que cuidar, como una planta a la que hay que regar y hablar...y seguiré cuidándolo, nunca me cansaré de pronunciar orgullosa su nombre y de recorrer todos los kilómetros que sean necesarios para darle mi fuerza..

Esto es para siempre...

lunes, 23 de julio de 2012

Race your life

No sé ni cómo ni cuándo empezó, pero sí sé que no acabará nunca... El motociclismo apareció ante mi como un regalo sorpresa, una visita inesperada que decidió quedarse a mi lado. Todo comienza como un entretenimiento sin más y se va convirtiendo poco a poco en un hobbie..hasta llegar a ser tu pasión, parte de ti y de tu forma de vivir. Muchos no entienden los sentimientos que nos provoca este deporte, no pueden comprender todo lo que significa y todo lo que es y se limitan a compararlo con el resto, pero...es incomparable. He descubierto que este mundo es como una gran familia, una familia peculiar con miembros de todos los lugares del mundo y de todas las edades que se puedan imaginar, pero, al fin y al cabo, una familia a la que me siento muy orgullosa de pertenecer. 

El motociclismo te "obliga" a vivir al límite, no hay términos medios. Se puede pasar de la gloria a... Pero eso es lo que le hace más especial, un deporte verdaderamente único. Gracias a él he aprendido muchas cosas, me he arriesgado y, sobre todo, he decidido vivir mi vida a la velocidad de una MotoGP, pero sin perderme nada, contemplando los detalles y disfrutando de todas y cada una de las cosas buenas que me regala el tiempo. 

Hoy es día 23 y no es casual que haya decidido comenzar esta "aventura" hoy mismo. Hace nueve meses el motociclismo recibió uno de esos duros golpes de los que cuesta recuperarse. El tiempo se paró en Sepang a la vez que lo hizo el corazón de uno de los pilotos más especiales que han formado y formarán parte de esta gran familia. Su corazón dejó de latir y sus ojos se cerraron, pero él nunca abandonó esta familia...su recuerdo se encuentra en todos nosotros y todos los rincones de cada trazada, de cada grada. 

Desde aquel día, en alguna parte de mi falta algo, algo se fue ese 23 de octubre...pero también ese día me trajo muchas cosas buenas. Me enseñó a ver todo de otra manera, con otra óptica y a arriesgarme, a vivir a 300 kilómetros por hora, a no pensar las cosas diez veces antes de hacerlas.. Marco me enseñó que tenía que "pilotar mi vida" y eso estoy haciendo.

Gracias a todos por crear este sentimiento, por formar una enorme red de conexiones entre personas totalmente dispares... Aficionados, periodistas, mecánicos, telemétricos, pilotos, familiares, comisarios...  Gracias por enseñarme una nueva forma de vida, por mostrarme que si se quiere se puede y por hacer que confíe en cumplir mis sueños.